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30 de abril de 2011

Dia Internacional de la Salud en el Trabajo

El pasado 28 de abril se "celebró" el Día Internacional de la Salud en el Trabajo.

Según la O.I.T. (Organización Internacional del Trabajo) cada año mueren un mínimo de 2'3 millones de compañeros y compañeras, a causa de los accidentes de trabajo y las enfermedades profesionales.

En el Estado Español, el año pasado (2010) el Ministerio de Trabajo e inmigración hizo públicas 757 muertes por accidente laboral, de las cuales 189 fueron in itinere, es decir en el trayecto de casa al lugar de trabajo y viceversa. Las regiones más castigadas fuero, por este orden, Andalucía (112 muertes), Catalunya (100 muertes), Comunidad de Madrid (91 muertes) y Galicia (84 muertes). En cuanto a las enfermedades profesionales, se hicieron públicas cerca de 17.000.

Estos datos, sin embargo, no dejan de ser la punta del iceberg. Las enfermedades profesionales tratadas como comunes, los accidentes sin posibilidad de coger la baja ni de ir a la mútua, los muertos después de ser hospitalizados (que no se suman a las estadísticas de muertes por accidente laboral), las personas que trabajan sin contrato, los accidentes de los amos o amas de casa...no tienen cabida en las estadísticas del Ministerio de Trabajo e inmigración.

¿Quién es el responsable?
El sistema capitalista, con sus armas: la patronal, los governantes y sus medios de "infomación", manipula y explota a las personas trabajadoras con el objetivo de obtener el máximo beneficio, sin tener en cuenta nuestra salud. Estos tiempos de crisis del sistema sirve de excusa para imponer condiciones labrales cada vez peores (jornadas interminables, falta de información y formación en riesgos laborales, subcontratación, presión psicológica, amenazas constantes de despido en caso de queja, nuevas reformas laborales...). Estas condiciones son impuestas por la patronal y aceptadas de buen gusto por nuestros governantes. La prensa del sistema, por su parte, se encarga de hacer de los accidentes laborales unos simples sucesos sin abrir debates ni hacer análisis alguno de las verdaderas causas de esta lacra.

¿Qué podemos hacer?
Las personas trabajadoras tenemos que denunciar cualquier irregularidad en nuestro puesto de trabajo y negarnos a realizar actividades si creemos que pueden ser peligrosas para nuestra salud; hemos de exigir trabajar con seguridad porque nuestra vida depende de ello. Somos muy importantes para nuestra familia y amigos, pero no para el empresario, ya que, si nosotros morimos, hay miles esperando en la calle y el empresario pronto se olvidará de nosotros. No hay que tener miedo a perder el empleo por denunciar abusos y falta de medidas de prevención, porque si no lo hacemos, podemos perder algo más importante que un empleo, nuestra vida.



1 de febrero de 2011

Detenido un empresario en Mataró por intentar ocultar un accidente laboral

La realidad social que vivimos nos ha dejado una noticia que no podemos ignorar. La víctima vuelve a ser una persona trabajadora, inmigrada y sin asegurar. El compañero, de origen ecuatoriano y de 41 años, sufrió un accidente laboral que le ha provocado la amputación de su mano izquierda. El empresario, una hora y media más tarde, lo abandonó en el hospital diciendo que no lo conocía.

Según la información que ha podido recopilar, los hechos ocurrieron de la siguiente manera:

• El 12 de enero de 2011, el compañero trabajaba sin asegurar con una máquina para la fabricación de tubos de escape de barcos.

• Poco después de las siete de la mañana, la máquina le enganchó la mano. El trabajador intentó pulsar el botón de emergencia, pero se encontraba lejos. Entonces, un compañero y el encargado le sacaron la mano; se encontraba totalmente aplastada.

• Sus compañeros se pusieron en contacto con el jefe que le dijo por teléfono: "Te has hecho mucho daño? Ahora tienes que ir al hospital, pero antes debes quitar la ropa de trabajo, si no, nos fotràs a todos! "

• El trabajador accidentado se cortó la ropa de con unas tijeras y lo llevaron al hospital (una hora y media después del accidente). "Si te preguntan, te lo has hecho pescando, entiendes? Ha sido pescando! " Le dijeron.

• El encargado y el jefe lo dejaron en la puerta del hospital diciendo que no lo conocían, que se lo habían encontrado en un espigón. El personal sanitario, sin embargo, no se creyó nunca la versión.

• Cuando le dieron el alta, ya no tenía la mano; había sido amputada.

• Finalmente, gracias a la presión de sus compañeros de piso, el 18 de enero, fue al Consulado de Ecuador para denunciar lo que había pasado.

• El 19 de enero, el empresario y el encargado fueron detenidos.

Es totalmente inaceptable e irresponsable que un empresario, con la falsa excusa de la solidaridad, tenga una persona trabajando sin asegurar y cobrando 7 euros la hora y, además, manipulando máquinas peligrosas. Hay muchas maneras mejores que la explotación para ayudar a una persona en situación de precariedad.

Pensamos que la actuación correcta, después del accidente, hubiera sido llamar a una ambulancia. Pero lo que se hizo, con la intención de ocultar los hechos reales, fue esperar una hora y media, antes de ir al hospital. Si se hubiera hecho lo correcto, quizás no le hubiesen amputado la mano.

Pensamos que el Estado Español y su maldita Ley de Extranjería, redactada desde las trincheras del capital europeo y mundial, son los verdaderos culpables. Este sistema que crea personas ilegales para luego explotarlas y asesinarlas, es el terrorista más deshumanizado y cruel; los gobernantes y patrones son sus cómplices; y las víctimas, de momento, siempre somos los mismos: la clase trabajadora. Pero no olvidéis, compañeras y compañeros, que somos mayoría y, si nos organizamos, podremos crear una sociedad nueva sin explotadores ni explotados, donde ninguna persona tenga que emigrar por necesidad y donde el hecho de trabajar sea digno y colectivo.

5 de mayo de 2010

El trabajo mata, el paro también


Cuando hablamos de las víctimas de los accidentes laborales o las enfermedades profesionales, generalmente, nos referimos a trabajadores y trabajadoras que han sufrido estos accidentes o contraído las enfermedades mientras estaban trabajando. Sin embargo, nadie se acuerda de las paradas y parados que, de manera invisible para los datos oficiales, ven como su salud se deteriora a causa de la falta de empleo.

Los parados y paradas, bien los que fueron trabajadores o, por el contrario, las que nunca han trabajado, pertenecen, salvo en glamurosas excepciones, a la misma clase obrera; como tal, sufren sus consecuencias y, por lo tanto, son arrastrados a la marginalidad más vulnerable e inhumana. La falta de recursos económicos, la desconfianza, la falta de respuestas por parte de los que nos gobiernan y la consecuente pérdida de autoestima, entre otros factores, provocan en la persona parada un cambio negativo en su estado de ánimo. Ésto, a su vez, se manifiesta en su cuerpo de forma patológica. La ansiedad, el estrés, la depresión, las enfermedades cardiovasculares, las alteraciones nerviosas, el alcoholismo, la drogadicción, el suicidio, la desnutrición (dependiendo del caso)…son algunas de las consecuencias directas del desempleo.

¿Y de quién es la culpa de todo esto? El responsable de que haya paro es, en primer lugar, el sistema capitalista, incapaz de crear empleo y de garantizar un estado de bienestar. Las falsas promesas y la inexistente autocrítica hacen a este sistema todavía más hipócrita y cruel. Los otros culpables son todos aquellos que actuan como engranajes del sistema capitalista: banqueros, políticos, empresarios. Todas estas personas anteponen sus propios intereses millonarios a las necesidades básicas de la clase trabajadora. En este mundo injusto, si no trabajamos no podemos satifaces tales necesidades. Una persona sin trabajo no cobra; sin dinero no come y sin comida, enferma o se muere y, en ocasiones, roba y es encarcelada.

Por todo esto reivindico que sean reconocidas las enfermedades profesionales provocadas por la crisis y que las cifras sean visibles y transparentes.

PARADOS/AS Y TRABAJADORAS/OS, OBRERO/AS TODAS,
LUCHEMOS JUNTAS CONTRA EL CAPITAL!!



23 de abril de 2010

¿Celebramos? Mejor REIVINDICAMOS!!


Sólo faltan unos días para que llegue la jornada de lucha del Primero de Mayo. Las calles tendrán voz propia y, ésta, se levantará contra el capitalismo y la explotación; las banderas vestirán de rojo nuestras consignas y la condición de obreras nos llenará de orgullo.

Pero antes de que llegue este día, nos encontramos en el calendario con otra fecha a la que no podemos restar importancia. Estoy hablando del 28 de abril, Día Internacional de la Seguridad y la Salud en el Trabajo. Una fecha para reivindicar nuestro derecho a trabajar con seguridad y hacer un homenaje a todas las personas que pierden la vida o perjudican su salud, en accidente laboral o a causa de las enfermedades profesionales.

El Programa Safework (Trabajo Seguro) sobre Seguridad y Salud en el Trabajo de la OIT, Organización Internacional del Trabajo, estima que cada día cerca de un millón de trabajadores y trabajadoras son víctima de los accidentes laborales en todo el mundo y más de 5.500 mueren a causa de accidentes o enfermedades derivadas del trabajo.

Los datos son terribles y, más aún, cuando sabemos que la gran mayoría de estas muertes se podrían evitar. En un sistema capitalista donde el beneficio económico es lo único importante, la clase trabajadora, la que hace posible este beneficio, pasamos a un segundo plano y nuestros derechos se convierten en palabras vacías sobre papeles mojados. Las muertes no se detienen, el número se mutilados crece, nuestra sangre se sigue derramando y las medidas de prevención todavía son insuficientes y, a veces, inexistentes. Es por ello que el 28 de abril no tenemos nada que celebrar, pero sí mucho para reivindicar.

SALUD

29 de marzo de 2010

La finalidad del blog

La idea de crear un blog puede estar motivada por varias razones, como compartir ideas, contar historias, ganar dinero, informar o mostrar tu opinión sobre un tema. Este blog (en el ámbito del estado Español), junto a http://prouaccidentslaborals.blogspot.com/ (más local), se abrieron con el objetivo de informar sobre los accidentes laborales y denunciar la explotación y la falta de medidas de prevención en los lugares de trabajo.

Como yo me considero una persona de izquierdas con ideas revolucionarias, sería muy difícil para mí hablar de siniestralidad laboral sin hablar de capitalismo y, claro, no tendría ningún sentido referirse
al contradictorio y autodestructivo sistema capitalista sin reivindicar la lucha de la clase obrera, como herramienta antagonista que dará el golpe final a este sistema. Estos blogs, por tanto, no fueron creados con la única finalidad de informar sobre los accidentes laborales (esto es lo mínimo que podía hacer) ni para quedarse al margen de la subjetividad. No sería normal que una víctima del terrorismo patronal no opinara con criterio sobre el tema.

El sentido, entonces, y la verdadera finalidad de estos blogs es luchar contra un sistema asesino que se alimenta del sudor y la sangre de las trabajadoras y trabajadores y sus familias. Prou accidents laborals y Stop accidenteslaborales tienen el compromiso de aportar su grano de arena y de implicación en la construcción de las armas que acabarán con este monstruo, en una batalla de ideas en la que nunca claudicaremos porque, una vez adquirida la conciencia de clase, ya no se deja de luchar ni de pensar.

1 de marzo de 2010

Historia de rabia

1 de marzo de 2010

Día gris, monótono y aburrido en la obra. El sentimiento de insatisfacción y rabia se olía, se respiraba y te ahogaba al llegar a los pulmones, pero ¿rabia? ¿Por qué? Por lo de siempre. Rabia por las horas impagadas, por las constantes amenazas, por las prisas asesinas y la dejadez de los de arriba. Rabia por el peligro, por la falta de medidas de seguridad, por las condiciones en la que se encontraba la obra: agujeros sin señalizar; escaleras sin barandilla, sin escalones y sin iluminar; el suelo lleno de piedras, hierros oxidados; aseos insalubres… Sin embargo, todo esto estaba dentro de la “normalidad” y todo iba como siempre. Los albañiles en el andamio; los fontaneros con los tubos, los electricistas pasando cables… y el encargado controlando que nadie agachara la cabeza.

Nosotros estábamos montando una enorme chimenea de chapa que íbamos uniendo, conducto a conducto, entre planta y planta. Dado la peligrosidad de nuestra tarea, esta vez no nos tocó a nosotros. Las víctimas, en este caso, fueron los albañiles o mejor dicho, un albañil. El joven, de unos 25 años y de nacionalidad dominicana, sufrió un accidente laboral que casi le cuesta la vida. Los lamentables hechos ocurrieron así:

Los albañiles tenían la asignada la labor de enlucir las paredes de ladrillos que rodeaba el hueco del ascensor. Para ello debían fabricar un falso suelo, ya que a dichas paredes no se podía acceder. Había un hueco de unos 15 metros de profundidad (3ª planta) y de unos 3 metros de ancho. Entonces, el encargado de la obra, un tipo bajito y arrogante, ordenó a los obreros que pusieran unas tablas de madera que, según él, eran muy resistentes, para colocar el andamio encima y, así, realizar el trabajo. Los albañiles no estaban de acuerdo con respecto a la resistencia de las tablas, pero él insistió: -“Vamos que tenemos prisa”. Otra vez las prisas, otra vez las medidas de seguridad improvisadas y otra vez el mismo tipo de víctima. El encargado, claro está, no comprobó la firmeza de los tablones, puesto que ya hay otros para hacerlo. Por lo tanto, manos a la obra. El andamio de una planta se montó sobre las tablas y los operarios comenzaron a enlucir los muros. Las horas pasaban y todo parecía ir bien. Sin embargo, algo “inesperado” estaba por llegar. Cuando uno de los obreros, el joven dominicano, bajó del andamio, se oyó un ¡crack!, una de las maderas “resistentes” que sostenían el andamio y los trabajadores se partió y nuestro compañero cayó inevitablemente al vacío. Todos bajaron para comprobar su estado. El sentimiento de rabia e impotencia era unánime. Se lamentaban una y otra vez, clavando la mirada de odio al encargado. Se vivieron momentos de tensión. Por suerte, el accidentado seguía con vida. Tenía la mandíbula partida y fracturas por todo el cuerpo. La ambulancia se lo llevó al hospital. Los compañeros se encargaron de llamar a su familia para darles la noticia.

Ese día, los compañeros no trabajaron. Durante esa semana se convocaron paros para protestar. La inspección llegó al día siguiente, pero la obra parecía otra. Todo estaba perfecto. Las medidas de prevención se cumplían. No había peligro por ningún lado. En la escalera, ya iluminada y con escalones, había un operario colocando una buena barandilla – no vaya a ser que alguien se caiga. El suelo de la obra estaba siendo limpiado de obstáculos peligrosos y los aseos estaban limpísimos. La que estaba sucia era la mente del encargado, quien estaba pensando cómo quitarse la culpa de encima. Lo que sucedió después, no lo sé. Nosotros acabamos la obra y nos fuimos a otra. Otra obra distinta, pero igual. Las mismas medidas de seguridad inexistentes, el mismo tufo a explotación y los mismos actores en el mismo decorado. Sólo cambiaba yo. Ese día sentía más rabia y mi conciencia obrera, forjada con la experiencia, se sentía más madura y fuerte.

24 de febrero de 2010

¿Jubilación a los 67 años? ¡DI NO!

miércoles, 24 de febrero de 2010


El ejecutivo del Señor Rodríguez Zapatero propone aumentar la edad de jubilación a los 67 años.

En el Estado español tenemos 4,5 millones de parados y el 40% de los jóvenes no encuentra empleo, entonces, pregunto yo ¿Por qué prolongar la edad de jubilación a 67 años? ¿No es mejor dejar puestos de trabajo para los jóvenes y que los nuestros mayores, que tanto han luchado, puedan descansar y disfrutar de su pensión?

Desde el blog queremos dar nuestro apoyo solidario a tod@s l@s trabajador@s, como tales que somos, ante el recorte de derechos que estamos padeciendo. La crisis, para las clases dominantes, no es más que un excusa para arrebatarnos los pocos beneficios que poseemos y para mejorar, todavía más, las condiciones sociales de las clases dominantes.

Numerosas movilizaciones se han llevado a cabo en todo el Estado. Personas mayores y jóvenes han salido a gritar "BASTA". Porque nuestra jubilación no es un lujo, sinó un DERECHO. No queremos estar toda la vida trabajando, enfermando y muriendo para ellos.

Esta decisión del gobierno es consecuencia, entre otras, de la patética adaptación a las normas de la U.E., una Europa del Capital donde el retroceso en derechos humanos es su razón de ser. También, es fruto de la influencia que los banqueros (pobrecitos míos) ejercen sobre estos gobiernos, títeres del sistema. Unos políticos que no tienen nuestras mismas necesidades (ni parecidas)jamás van a entender ni beneficiar al pueblo.

Desde nuestro punto de vista, las terribles consecuencias de jubilarse a los 67 años son las siguientes:

1.- Subida del paro.
2.- Aumento de los accidentes laborales. Puesto que una persona, a partir de 55 años, tiene más riesgo de sufrir un accidente.
3.- Aumento de las enfermedades producidas por el trabajo.

Estos son sólo algunos ejemplos negativos que provocaría la aplicación de esta medida.

Un saludo revolucionario!